Seleccionar página

Edición Febrero 2026 | Año 2 | N° 14 – «NO APAGUEN LA ANDE»: LA DEFENSA DE LOS SERVICIOS PÚBLICOS ES DEFENSA DE LA SALUD

Por Oscar Herreros Usher – Adaptación editorial APE
aperevista@gmail.com

Ypacaraí 2026: Representantes de la campaña #NoApaguenLaANDE durante el Taller de Planificación de la APE. La energía es un derecho, no un negocio.

Diversas organizaciones sociales y sindicales del país han alzado su voz ante el progresivo desfinanciamiento y los intentos de privatización de la Administración Nacional de Electricidad (ANDE). La Asociación Paraguaya de Enfermería, coherente con su histórica defensa de los servicios públicos, se suma a la campaña «No apaguen la ANDE». En este artículo se analizan las causas estructurales del desfinanciamiento de la estatal eléctrica, las graves consecuencias que su privatización tendría para la población —especialmente para los sectores más vulnerables y para el propio sistema de salud— y se denuncian los recientes decretos gubernamentales que profundizan esta crisis.

Desarrollo

¿Qué es la ANDE y por qué es estratégica?

La ANDE es una empresa pública creada por Ley 966/1964, cuyo objetivo es satisfacer las necesidades de energía eléctrica del país, promoviendo el desarrollo económico y el bienestar de la población. Esto significa garantizar que el derecho a la energía sea una realidad para todas y todos los paraguayos, mediante inversiones en líneas de transmisión, subestaciones y equipos que aseguren un servicio de calidad, sin apagones.

Las verdaderas causas del desfinanciamiento

Contra el relato oficial que busca justificar la privatización, el desfinanciamiento de la ANDE obedece a decisiones estatales acumuladas:

  1. Tarifas congeladas desde 2017: La inflación acumulada entre 2017 y 2025 supera el 40%, pero la ANDE no ha podido ajustar sus tarifas, erosionando su capacidad operativa y de inversión.
  2. Falta de subsidio estatal a la tarifa social: La Ley 3480/2008 establece que el Estado debe subsidiar la diferencia entre la tarifa normal y la aplicada a sectores vulnerables. Desde hace años, el Estado no transfiere esos fondos, descargando el costo en la ANDE.
  3. Deuda estatal: Ministerios, empresas públicas (INC, COPACO, ESSAP) y municipalidades adeudan a la ANDE aproximadamente 120 millones de dólares.
  4. Endeudamiento forzado: Al no contar con recursos suficientes, la ANDE debe recurrir a préstamos de organismos internacionales, aumentando su carga financiera con el pago de intereses.

Las opciones en juego: ajuste, renegociación o privatización

Frente a esta crisis, existen tres caminos posibles:

  • Aumento de tarifas: La ANDE inició un estudio para modificar tarifas, protegiendo a los pequeños consumidores y ajustando progresivamente a los de mayor consumo. El proyecto inicial preveía un ingreso adicional de 95 millones de dólares, pero ha sido paralizado.
  • Reducción del costo de la energía: El 90% de la energía que compra la ANDE proviene de Itaipú. Con la deuda de la binacional ya saldada (2023), el costo real de la energía es de aproximadamente 10 dólares por kWmes, pero se mantiene una tarifa política de 19,28 dólares para financiar «gastos socioambientales» fuera de control público.
  • Privatización: El gobierno ha presentado proyectos de ley que vacían de competencias a la ANDE y derogan su Carta Orgánica, abriendo paso al desmantelamiento.

¿Qué significaría la privatización?

  1. Aumento de tarifas: En el Cono Sur, los países con distribución privatizada tienen tarifas muy superiores a las de Paraguay (Uruguay 269, Chile 258, Brasil 203 vs. Paraguay 68 dólares por MWh). Estudios estiman que las tarifas podrían triplicarse, impactando en hogares, comercios e industrias, y reduciendo el poder adquisitivo de la clase trabajadora.
  2. Eliminación de la tarifa social: Una empresa privada no sostendría este subsidio sin compensación estatal, que competiría con otras áreas sociales, o simplemente lo eliminaría.
  3. Endurecimiento con la morosidad: Desaparecerían los planes de pago accesibles (hasta 60 meses sin intereses) que hoy ofrece la ANDE.
  4. Pérdida de soberanía energética: El Estado perdería la capacidad de trazar políticas energéticas para el desarrollo nacional. Las decisiones quedarían subordinadas al lucro de capitales multinacionales.

El agravamiento reciente: decretos lesivos

En enero de 2026, el Poder Ejecutivo emitió los decretos 5306 y 5307, que fijan por 15 años precios por debajo del costo para «industrias convergentes» (centros de datos, inteligencia artificial) y «power-to-X» (hidrógeno verde). Estas medidas, adoptadas sin consultar a la ANDE, son ilegales y benefician a grandes corporaciones extranjeras en detrimento de los hogares paraguayos, que verán restringido su acceso a la electricidad.

Conclusión

La ANDE no se vende, la ANDE se defiende. Para la enfermería, esta lucha no es ajena: la electricidad es indispensable para el funcionamiento de hospitales, centros de salud, conservación de vacunas y medicamentos, y para la vida digna de las familias que atendemos. La Asociación Paraguaya de Enfermería convoca a todas sus filiales y a la ciudadanía en general a sumarse a las acciones de visibilización y resistencia. Defender la ANDE es defender la soberanía nacional y el derecho a la salud.

#NoApaguenLaANDE: La Asociación Paraguaya de Enfermería adhiere a la campaña nacional en defensa de la Administración Nacional de Electricidad, entendiendo que la soberanía energética es parte fundamental de la lucha por los servicios públicos y el derecho a la salud.