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La enfermera y el proceso de duelo: una mirada integral desde el modelo biopsicosocial

Autora: Lic. Edna Marianela Gómez – Psicóloga Clínica / Licenciada en Enfermería

Lic. Edna Marianela Gómez – Psicóloga Clínica / Licenciada en Enfermería

El duelo en el personal de enfermería constituye un proceso recurrente, acumulativo y, en muchas ocasiones, silenciado. A diferencia del duelo general, el duelo profesional se caracteriza por su frecuencia, por el vínculo terapéutico establecido con los pacientes y por la necesidad de mantener la funcionalidad laboral durante el proceso. La Organización Mundial de la Salud (OMS) reconoce el duelo en el personal de salud como una reacción emocional, cognitiva, física y social ante la pérdida vinculada al ejercicio profesional. Este artículo, basado en el Modelo Biopsicosocial de George L. Engel, analiza las dimensiones del duelo en enfermería, sus fases y las estrategias de afrontamiento a nivel individual, colectivo e institucional. El objetivo es visibilizar una realidad que durante mucho tiempo ha permanecido oculta y ofrecer herramientas para que las enfermeras y enfermeros puedan cuidar de sí mismos mientras cuidan a los demás.

Desarrollo

Introducción: el duelo, una experiencia cotidiana en la práctica enfermera

El duelo forma parte del ciclo de la vida y alcanza también a quienes ejercemos profesiones dedicadas al cuidado físico y emocional. Como profesionales de la enfermería, también enfermamos, perdemos a personas significativas y atravesamos crisis personales; por lo tanto, no estamos exentos de las experiencias que acompañamos cotidianamente en nuestros usuarios.

Atravesar un duelo mientras se continúa trabajando puede generar malestares significativos en el profesional, e incluso aumentar la sensibilidad de la enfermera frente al sufrimiento ajeno. Comprender el proceso del duelo, sus afectaciones sistémicas y los mecanismos de afrontamiento en el personal de enfermería permitirá sobrellevar mejor este proceso, evitando que se convierta en una carga silenciosa que afecte la salud mental y la calidad del cuidado.

Antecedentes: el duelo en el personal de salud según la OMS

La Organización Mundial de la Salud (OMS) define el duelo en el personal de salud como un proceso de reacción emocional, cognitiva, física y social ante la pérdida vinculada al ejercicio profesional, que incluye el fallecimiento de pacientes, compañeros de trabajo o pérdidas acumulativas propias del cuidado continuo.

A diferencia del duelo general, el profesional presenta características distintivas:

  • Recurrencia: enfrentamiento frecuente con la muerte de pacientes.
  • Vínculo terapéutico: el cuidado continuo genera lazos afectivos que profundizan la sensación de pérdida.
  • Funcionalidad laboral: la inexistencia de tiempos o espacios para el procesamiento inmediato, ya que la labor asistencial debe continuar.

Marco conceptual: el Modelo Biopsicosocial de George L. Engel

George L. Engel (1913-1999), médico internista y psiquiatra estadounidense, propuso en 1977 el Modelo Biopsicosocial. Este modelo sostiene que el binomio salud-enfermedad se explica por la interacción de factores biológicos, psicológicos y sociales. Para Engel, el duelo no es solo emocional, sino también cognitivo y social, moldeado por factores culturales y personales. Este enfoque integral es la base para comprender el duelo en enfermería a través de cinco dimensiones:

  • Dimensión emocional: tristeza, apatía, ansiedad, culpa e impotencia. Incluye el duelo anticipatorio en pacientes terminales y el duelo desautorizado por la noción de que «es parte del trabajo».
  • Dimensión física: reacciones somáticas como insomnio, fatiga crónica, cefaleas y trastornos gastrointestinales.
  • Dimensión social: alteraciones en la dinámica de equipo, mecanismos de evitación de ciertos servicios o pacientes, e hipoactividad o hiperactividad laboral.
  • Dimensión cognitiva: dificultades de concentración, cuestionamiento del sentido del trabajo y riesgo de desgaste profesional.
  • Dimensión espiritual: crisis de fe o vacío existencial ante la recurrencia del fallecimiento de los usuarios.

Fases del proceso de duelo en el personal de enfermería

Debido a la naturaleza recurrente de la pérdida, estas fases suelen superponerse:

  • Fase de shock e incredulidad: aturdimiento inicial donde se continúa trabajando «en piloto automático».
  • Fase de reacción emocional: aparición del dolor, culpa y síntomas físicos. Se intensifica el duelo moral ante la falta de espacio para el desahogo durante la guardia.
  • Fase de confrontación y búsqueda: revisión mental del caso, diálogo con colegas y búsqueda de validación clínica.
  • Fase de desorganización: riesgo de Burnout, apatía, fatiga por compasión e irritabilidad.
  • Fase de reorganización y restitución: integración de la pérdida, resiliencia y recuperación del sentido vocacional.

Estrategias de afrontamiento

Es importante que el personal de enfermería pueda dimensionar la importancia de cuidar de sí mismo así como cuida a sus pacientes.

A nivel individual:

  • Incorporar pausas de autocuidado para la hidratación y regulación respiratoria.
  • Establecer límites emocionales saludables, diferenciando la empatía de la fusión con el paciente.
  • Practicar la reestructuración cognitiva para mitigar pensamientos infundados de culpa.

A nivel de equipo:

  • Realizar sesiones breves post-fallecimiento (10-15 min) para validar emociones y resolver dudas clínicas.
  • Fomentar el apoyo mutuo en redes de confianza sin juicios.
  • Implementar rituales de cierre simbólico (minutos de silencio o gestos conmemorativos).

A nivel institucional:

  • Capacitación continua en duelo y comunicación de malas noticias.
  • Facilitar el acceso a apoyo psicológico profesional preventivo.
  • Promover recursos de sentido y espacios de espiritualidad según la vocación de servicio.
Conclusión

La tradición de imaginar al personal de enfermería como una figura inmune al dolor es poco realista. El duelo en enfermería no debe vivirse en silencio ni acumularse; debe abordarse de forma integral. Acompañar el sufrimiento ajeno no implica estar libre de él, sino desarrollar recursos para reconocerlo y procesarlo. La Asociación Paraguaya de Enfermería (APE) promueve estos espacios de formación, convencida de que cuidar a quienes cuidan es la base de un sistema de salud más humano y resiliente.

Referencias bibliográficas
  1. Organización Mundial de la Salud (OMS). (2003). *Autocuidado en el contexto de la atención primaria de salud*. Ginebra: OMS.
  2. Engel, G. L. (1977). El modelo biopsicosocial y la medicina. *Science*, 196(4286), 129-136.
  3. Stroebe, M., & Schut, H. (2010). El modelo de proceso dual de afrontamiento del duelo: Una década después. *Omega: Revista de Muerte y Duelo*, 61(4), 273-289.
  4. Universidad de Valladolid. (s.f.). *Duelo en el personal de enfermería: manifestaciones y estrategias de afrontamiento*. Facultad de Enfermería de Soria.
  5. Organización Mundial de la Salud. (1992). *Clasificación Internacional de Enfermedades, 10ª ed. (CIE-10)*. Ginebra: OMS.
  6. SciELO Brasil. *Duelo en el personal de enfermería*. Disponible en: http://www.scielo.br/j/reeusp/a/QjjrNHhZRjdH8mfgjT6MWmx/