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Enfermería en Paraguay: 77 años de ciencia, lucha gremial y el cuidado de una nación

Autora: Dra. Mirna Gallardo, Presidenta de la Asociación Paraguaya de Enfermería
mirnagallardo@yahoo.com.ar

Dra. Mirna Gallardo, Presidenta de la Asociación Paraguaya de Enfermería

Hoy, en el Día Internacional de la Enfermería, nos detenemos para reconocer y honrar a todas las compañeras y compañeros que se encuentran en los diferentes puntos del país, desde la atención primaria hasta las áreas más especializadas. Celebramos a quienes han hecho del cuidado una verdadera misión de vida. Sin embargo, esta celebración también nos invita a mirar hacia atrás y recordar que los derechos y el prestigio que hoy ostentamos no fueron un regalo, sino una conquista histórica. Desde la fundación clandestina de la APE en 1947, pasando por el histórico «Clinicazo» de 1986, la Ley Nº 3206 de 2007 y la Carrera Profesional (Ley Nº 6625/2020), la enfermería paraguaya ha transitado un camino de lucha, resistencia y profesionalización. Alineadas con el lema del Consejo Internacional de Enfermeras —“Nuestras enfermeras, nuestro futuro. Enfermeras empoderadas salvan vidas”—, levantamos hoy una voz firme: el Paraguay necesita a las enfermeras en los espacios donde se toman las decisiones.

Desarrollo

De la invisibilidad a la ciencia del cuidado

La historia de la enfermería paraguaya es un relato de transformación y valentía. Todo comenzó a gestarse en el invierno de 1941 en el antiguo Hospital de Clínicas, cuando cuidar dejó de ser considerado un simple oficio doméstico o un “don natural” femenino para empezar a convertirse en una rigurosa ciencia. A pesar de adquirir conocimientos técnicos, las primeras enfermeras seguían siendo invisibles para un Estado y un sistema médico que las consideraba meras ayudantes.

Pronto comprendieron que la excelencia académica no bastaba si no iba acompañada de fuerza política. Así, el19 de julio de 1947, en medio de la oscuridad de una guerra civil, un grupo de valientes mujeres lideradas por Leopoldina González se reunió clandestinamente para fundar lo que hoy conocemos como laAsociación Paraguaya de Enfermería (APE) . Esa noche declararon que nunca más estarían solas frente al poder.

La importancia vital del gremio sindical: la APE

A lo largo de sus77 años de historia, la APE ha sido la incubadora de la resistencia y la dignificación laboral. Los hospitales formaron liderazgos inquebrantables, como quedó demostrado en el histórico“Clinicazo” de 1986. Bajo la guía de figuras como María Concepción Chávez, las enfermeras se unieron para decir basta a las semanas laborales de 150 horas, perdiendo el miedo a la represión y conquistando derechos fundamentales como las vacaciones por insalubridad y un régimen especial de jubilación.

Esta gimnasia de resistencia sindical alcanzó uno de sus puntos cumbres en2007. Tras siete años de incansable lobby, marchas y resistencia en las calles, la APE logró la promulgación de laLey Nº 3206 “Del Ejercicio de la Enfermería” . Este hito sepultó la idea de que la enfermería era una vocación subordinada, declarándola legalmente como una profesión universitaria, autónoma y con un campo de acción protegido.

Años más tarde, frente a la crisis de la pandemia de COVID-19, el gremio no solo puso el cuerpo en la primera línea de riesgo, sino que, bajo el liderazgo de Mirna Gallardo, forzó la aprobación de laLey de Carrera Profesional (Ley Nº 6625/2020) , una conquista histórica que hoy beneficia a miles de enfermeras y enfermeros en todo el país.

El presente y el futuro: empoderadas para salvar vidas

Como se proclama hoy en nuestro día,la enfermería no es asistencia subordinada; es una profesión científica, humana y estratégica para la vida y para todos los sistemas de salud. Nuestras enfermeras evalúan, deciden, lideran, previenen, educan y salvan vidas todos los días.

Alineados con el lema del Consejo Internacional de Enfermeras,“Nuestras enfermeras, nuestro futuro. Enfermeras empoderadas salvan vidas” , levantamos hoy una voz firme y enérgica:el Paraguay necesita a las enfermeras en los espacios donde se toman las decisiones. Es imposible construir una salud pública verdaderamente equitativa sin escuchar a quienes sostienen el cuidado las 24 horas del día.

En esta fecha, la APE exige la implementación de políticas reales que protejan a quienes cuidan: condiciones dignas, estabilidad laboral, cuidado de la salud mental, seguridad y oportunidades reales de crecimiento profesional.Porque cuidar a las enfermeras es, en definitiva, proteger la salud de todo un país.

Conclusión

Hoy no solo celebramos a la enfermería; congratulamos a cada enfermera y enfermero en su día. Recordamos con profundo respeto a las compañeras que entregaron su vida durante la pandemia, dejando una huella imborrable en la historia del Paraguay. Gracias por cuidar de nuestros pacientes todos los días y gracias por ser parte activa de esta historia colectiva. La enfermería del futuro —digna, reconocida y empoderada— la estamos construyendo todos juntos.

¡Viva la enfermería paraguaya! ¡Viva la APE!